Publicada en: Mie, ago 5, 2015

HISTORIA EXITOSA: Retorna mujer migrante para triunfar   

La migrante Dolores Robles González  regresa a su 73 años

 

 

Texto y foto: Jesús Martínez // El Campirano

jesusmartinez@grupoinformador.com.mx

Teúl de González Ortega, Zac.- Dolores Robles González pasó la mitad de su vida en Estados Unidos; de esos años 16 fueron dedicados al difícil trabajo como jornalera, hasta que decidió volver a su terruño en la comunidad de La Lobera y comenzar a cultivar en el programa de Agricultura de Conservación con gran éxito.

El programa que va enfocado a apoyar a productores de comunidades de alta y muy alta marginación con el auspicio de MasAgro (Modernización Sustentable de la Agricultura Tradicional), de SAGARPA y CIMMYT (Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo), llegó hace un año a la comunidad La Lobera y fue precisamente la señora Dolores Robles González quien accedió a recibir los apoyos técnicos. Los demás habitantes de la comunidad y aledañas no tuvieron interés.

Esta comunidad que se localiza en la sierra del Teúl de González Ortega, a una media hora de camino, cuenta con unas 18 familias, todos dedicados a la ganadería como principal fuente de ingresos y en segundo término la agricultura.

Ahí, en La Lobera, comunidad que lleva ese nombre por que en sus inicios capturaban lobos en trampas, llegaron los técnicos de MasAGro para impulsar el programa y de una interesada en el 2014, ahora suman 30 productores que organizados han comenzado a obtener ahorro en la compra de insumos y mejor productividad en sus cosechas.

De 13 mil pesos que gastaban para sembrar una hectárea de maíz ahora solo invierten 10 mil, y se espera puedan bajar los costos hasta ocho mil pesos por hectárea con rendimientos de más de ocho toneladas en maíces.

La historia técnica

El año pasado (2014) se inició con el programa de Agricultura de Conservación en zonas marginadas de Zacatecas con el objetivo de incrementar la productividad de maíz y trigo, obteniendo mejores ganancias y productividad para los campesinos de esas zonas.

En la actualidad existen 6 módulos instalados en el Teúl de González Ortega, Atolinga, Pinos, Rio Grande, Sombrerete, El Salvador y Concha del Oro, donde a la par se trabaja con el PESA (Proyecto Estratégico para la Seguridad Alimentaria) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, mundialmente conocida como FAO.

En lo particular, El Teúl cuenta con un total de 24 productores que han comenzado las prácticas de conservación y las pruebas de campo de maíces criollos e híbridos.

Julio César González, técnico responsable de Agricultura de Conservación en el Teúl, relató que el programa tiene tres principios básicos:

  1. Dejar residuo en las tierras para conservar nutrientes.
  2.  No mover el suelo. El mover, arar, el pasar rastra año con año erosiona la tierra por el agua y el viento.
  3. Rotación de cultivo. Al no rotar cultivo se tienen problemas de plagas y enfermedades, lo que disminuyen las productividades del cultivo. El rotar cultivos permite que la tierra se recupere y tenga mejores ganancias por romper ciclos de enfermedades, destacó.

En La Lobera se encontró que solo una persona tuvo el interés y con ella se comenzó a trabajar en dos hectáreas a las que se les realizaron estudios de suelo y se le incorporaron nutrientes a la tierra para ver resultados.

Se encontró que por ser una zona de lluvias constantes los suelos tienen problemas de acidez, por lo que se hizo aplicación de cal para poder controlar el ph.

Comentó César González que son tierras con mucho potencial sobre todo para el maíz y forrajes, pero por la acidez de la tierra tienen que trabajarse de tres a siete años para poder tener mayores rendimientos.

Además de la acidez, expresó el técnico, se tiene compactación de la tierra por meter el ganado a los cultivos, lo que ocasiona que las raíces sean débiles y caigan por falta de un buen amarre.

El año pasado se realizaron análisis de suelo, se hicieron cursos de capacitación y se les dijo que corregir a cada uno de los campesinos de La Lobera y alrededores. En las parcelas que se encaló se aumentó de una tonelada hasta tres y media.

Estos resultados entusiasmaron a los campesinos y en enero de este año se recogieron 30 muestras de suelo para llevarlas al laboratorio. Productores de La Lobera, Palo Alto, La Presa, Los Alamos y Loma Alta se habían integrado al programa.

Se organizaron y compraron cal a mejor precio. Se cultivaron este año 64 hectáreas con maíces híbridos (10) de otros estados que comparten la altitud de la comunidad, además de maíces criollos.

De acuerdo a los resultados se podrá establecer cuál es la mejor semilla para la región y así se puedan obtener mejore resultados de aprovechamiento.

Los técnicos estiman que se podrán recoger hasta ocho toneladas de maíz por hectárea y se podrán reducir los gastos de producción hasta ocho mil pesos por hectárea.

Ello también por la maquinaria que otorgó SAGARPA y SECAMPO, para que se realicen los trabajos de conservación.

A sus 73 años regresa a su tierra a triunfar

migrante dolores roblesDolores Robles González, de 73 años de edad regresó hace un año a su tierra para comenzar a cultivar sus tierras junto con sus hijos.

El panorama para el éxito se abrió con el programa de Agricultura de Conservación y claro, su determinación de querer triunfar en su propia tierra, de la que se alejó por 30 años para trabajar en Estados Unidos.

Cuenta doña Dolores que de esos años que estuvo en tierra “gringa”, 16 años fueron de trabajar como jornalera. Allá ambicionaba estar en su tierra y trabajar lo propio y no a otra gente que la trataba como un “burro de carga”.

Al regresar a su terruño donde cuenta con algunas hectáreas de siembra y ganado, comenzó a trabajar en lo propio, pero en el 2014 llegaron funcionarios del programa de Conservación y la invitaron a que se integrara al trabajo. Doña Dolores no lo pensó dos veces y emprendió las recomendaciones del programa y a convencer a sus vecinos de que  formaran parte del programa.

Al cabo de un año ahora son todo los ejidatarios de su comunidad y aledañas los que participan activamente y con gran esperanza de tener buenos resultados en la siembra de maíz, trigo y avenas.

“A pesar de mi edad quiero demostrar a los jóvenes que en su tierra pueden tener oportunidades de desarrollo”, insiste doña Dolores al destacar que ella ya comenzó a ahorrar en las siembras y obtener ganancias que antes eran pérdidas por no saber técnicas de siembra.

Aquí, dijo la doña, la gente está viendo que si se puede y está entusiasmada, igual que toda mi familia, quienes se han integrado al programa de Conservación, y que sabemos dará buenos resultados.

Invita a las familias o productores de otros municipios a que comiencen a aceptar el apoyo técnico de los programas que buscan en desarrollo del sector agropecuario, pues según su experiencia dejan resultados halagadores para todos.

La Lobera

Esta comunidad se localiza en la sierra del Teúl de González Ortega, a media hora de camino de la cabecera municipal y cuenta con un promedio de 18 familias.

Ahí, donde su altitud es de dos mil 416 metros sobre el nivel del mar, se sobrevive de la ganadería y la agricultura.

Ya el próximo año se vuelve a abrir la escuela para los siete niños que se encuentran en la comunidad.

 Contenido de la versión impresa Periódico EL CAMPIRANO

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